Toma de decisiones: ¿Cómo decidir aquello que nos puede cambiar la vida?

Toma de decisiones: ¿Cómo decidir aquello que nos puede cambiar la vida?
28 julio, 2023 DigitalHub
Toma de decisiones importantes

Seguro que, a medida que pasa el tiempo, cada vez notas que tienes que tomar decisiones de manera más constante. Esto forma parte de la madurez, la independencia y la responsabilidad. Sin embargo, desde que eras un bebé tuviste que empezar a decidir acciones. En ti se pone en juego un mecanismo que te acompaña toda la vida, pero que vas poco a poco moldeando. A continuación, podrás aprender a entender cómo funcionan las tomas de decisiones
adultas
.

¿Qué se pone en juego en nosotros a la hora de tomar
decisiones?

Seguro que en más de una ocasión has pensado qué es lo que se pone en juego cuando tomas una decisión. En realidad, son muchos los factores que te afectan. Por supuesto, la mayor parte de ellos son elementos psicológicos, pero también pueden actuar tu previsión o tus miedos. Antes de enfrentarte a la toma de una decisión, párate a pensar en cuánta atención requiere por tu parte. No todas las cosas son igual de importantes. Si te cuesta decidir algo que en realidad no es vital, déjalo para más tarde.

Algunos de los veredictos finales que más cuestan son aquellos que responden a estas preguntas:

· ¿Quieres o no quieres tener hijos?

· ¿Quieres un segundo hijo o te quedas con un hijo único?

· ¿Qué carrera universitaria o estudios superiores de Formación Profesional debes escoger?

· ¿Deberías darle una segunda oportunidad a tu pareja o separarte y pedir el divorcio?

· ¿En qué deberías estar invirtiendo tu tiempo libre?

· ¿Cómo podrías mejorar como persona?

Puedes respirar con tranquilidad, porque no eres la única persona que se ha cuestionado estas preguntas. Sin embargo, lo interesante de aprender algo sobre psicología propia no es ser consciente de que compartes preocupaciones con el resto del planeta, sino conocer cuáles son las partes de tu cerebro que te afectan a la hora de decidirte finalmente por una respuesta.

¿Cómo toma decisiones tu cerebro?

El desarrollo natural de tu personalidad se forma también con base en la manera en que tu cerebro toma decisiones. Por eso es tan importante estudiar los comportamientos en las personas que sufren algún tipo de anomalía en el desarrollo o en la interacción. Si quieres tomar buenas decisiones, debes huir a toda costa de la impulsividad. Esta solo te dará problemas y te obligará a tener que rectificar constantemente todas tus acciones.

Por otra parte, pero muy ligado al aspecto anterior, conviene que seas una persona con autocontrol, capaz de decidir con calma y de manera fría, teniendo en cuenta todo lo que afecte a tus decisiones y no solo el hecho sobre lo que decides. Por ejemplo, si decides comprarte una casa, tienes que ser consciente de todos los gastos que eso va a suponer a la larga. Por eso, no puedes de ninguna manera ser impulsivo.

Cuando realizas las decisiones de esta forma, tu cerebro se va a sentir contento y satisfecho. Asimismo, requerirá una recompensa por haber hecho bien su trabajo. Es decir, buscarás una compensación, una satisfacción para celebrar el esfuerzo decisivo que te llevó a tomar la decisión de, por ejemplo, adquirir una vivienda. No debes caer en este error. Tu cerebro debe realizar ese paso de pensamiento meditado antes de conseguir un logro. No debes permitirte un regalo por eso.

De lo contrario, volverás a caer en la impulsividad. Si recibes una recompensa, tu cerebro, de forma inconsciente, va a entender que si quiere otra recompensa, basta con tomar decisiones. Entonces, empezarás a tomar decisiones (ridículas o importantes) que la vida no te había preparado. Tu único objetivo será conseguir una recompensa por decidir
cosas
. Párate a pensar realmente sobre lo que necesitas y no caigas, de nuevo, en la impulsividad. Trabaja el autocontrol después de ese subidón de adrenalina de haber decidido.

 

Partes del cerebro que se ponen en juego en la toma de decisiones

Como habrás podido ver en el apartado anterior, son muchas las funciones cerebrales que intervienen en un proceso de decisión. Además, obviamente, entran en juego también la parte corporal, los sentimientos y todo lo que te afecte emocionalmente. Sin embargo, incluso teniendo en cuenta lo que va más allá de la decisión (como ese impulso final de recompensa), el trabajo cerebral se desarrolla básicamente en el circuito de sistemas emocionales. Ahí, participan las diferentes partes:

· Memoria sensorial.

· Memoria de trabajo.

· Memoria a largo plazo.

Por otra parte, también estarás desarrollando en gran medida tus habilidades cognitivas. Estas son las que te permiten pensar con tranquilidad, razonar todo lo que tienes que decidir, sopesar las opciones y buscar alternativas, comparar todas las opciones y elegir finalmente la mejor para ti. Aquí intervienen los lóbulos frontales del cerebro. También puedes pedir ayuda e intentar buscar elementos externos que te calmen (un confidente, decidir cosas paseando por el monte, etc.).

En definitiva, en todo el proceso de decisión gastas mucha energía cerebral que se consume sin tregua en las funciones ejecutivas de tu cerebro y que afectan tanto a tu sistema racional como a tu sistema emocional. Por eso, seguro que conoces a muchas personas que viven con preocupaciones constantes, con tomas de decisiones constantes y que no paran de adelgazar. Este comportamiento insano consume muchas calorías de los cuerpos y les afecta. Sobre estos aspectos, puedes leer más a continuación.

Decidir: entre la emoción y la razón

Normalmente, todas las tomas de decisiones tienen que sopesar parte de tu raciocinio y parte de tus deseos. Obviamente, ya por el simple hecho de que estás tomando una decisión que puede cambiar tu vida, te afecta
personalmente. Esto es lo que te lleva a emocionarte, a llorar mientras piensas o a pensar en lo que podría ocurrir si tomas la decisión incorrecta.

Para intentar evitar problemas mayores en esto, tienes que seguir los consejos que has leído anteriormente sobre la toma de decisiones con autocontrol. No te precipites, sobre todo cuando se trata de una opción decisiva para tu vida. Aunque todo tiene solución con el tiempo, hay cosas que es mejor decidir con calma para elegirlas bien. Por lo tanto, piensa en varias opciones, pregunta a tus conocidos de confianza y, si se trata de algún tema concreto (sobre invertir o no, sobre qué estudiar…), consulta a expertos en el tema.

Las ayudas profesionales te pueden servir de mucha ayuda, no te quitarán mucho tiempo y te pueden ahorrar muchas horas de pensar cosas poco claras. Sobre todo si se trata de tu vida personal (estudios, trabajo…), cuentas con un sinfín de recursos que utilizar. Además de preguntar a conocidos, hay profesionales de cada sector que seguro que te pueden ayudar a tomar decisiones con datos, estadísticas y elementos que te sirvan para determinar, por ejemplo, una salida laboral.

Elementos decisivos y ansiedad

Es posible que notes que tomar decisiones te produce ansiedad. Este es un proceso que experimenta todo el mundo en mayor o en menor medida. Deberías darle poca importancia. Como siempre, opta por el autocontrol. Decide qué es de verdad una decisión importante en tu vida y qué no lo es.

Si algo lo puedes solucionar o modificar a lo largo del tiempo, aunque vayas a tener que esperar algo o te cueste un poco más de dinero, no compensa que te alteres. Tu salud es mucho más importante que un cambio en tu vida.

Por lo tanto, pon en una balanza los elementos decisivos y todo lo que influye en ellos para que tomes una decisión correcta o que te convenga más. En otra, tu bienestar personal (estrés, ansiedad, etc.). Intenta nivelar ambas partes para poder conseguir estar bien, a la vez que eliges con meditación y sopesando todas las opciones con las que cuentes la mejor decisión para tu vida. Una vez la tomes, no le des vueltas. Ya está tomada y solo puedes hacer cambios para mejorar, así que no pienses en lo que hubiera sido.

Claves a tener en cuenta a la hora de tomar decisiones

Como siempre, tienes que pensar que no todas las decisiones son de la misma envergadura. Por eso, algunas deben estar meditadas mucho tiempo y otras puedes decidirlas sobre la marcha. Eso sí, ten en cuenta que la toma de decisiones definirá tus valores personales. Esto es algo que afectará a cómo te ve el resto de personas. Sobre todo cuando compartes tus decisiones con el resto o cuando estas son claramente conocidas: tener hijos, comprarte una casa, dejar tu trabajo sin otra oferta laboral en la manga…

Decidas lo que decidas, estarás reafirmando tu carácter. Esto no es, en absoluto, algo negativo. A pesar de que tomes una decisión con riesgos, esta se puede convertir en tu mejor opción a largo plazo. Por lo tanto, depende de lo que estés buscando y de tu solvencia en general, podrás arriesgar más o menos a la hora de decidirte a dar algunos
pasos
. En definitiva, eres tú quien tienes que tomar tus propias decisiones, pero puedes hacerlo con ayuda. Si tienes muchas dudas, ¡consulta a amigos, familia o profesionales!